Posted by on 26 febrero 2018

De espíritu guerrillero, Omar Fraile se muestra encantado de su encaje en el Astana, su nuevo equipo, que refleja su manera de correr;“siempre hay que intentarlo”, explica.

La preocupación se ha instalado en el Astana desde que se supo que los problemas económicos acechan a la estructura kazaja. Sin embargo, Omar Fraile (17 de julio de 1990, Santurtzi), que estrena el maillot azul cielo, mantiene la calma y focaliza sus esfuerzos en la carretera en un curso donde le espera el Tour por primera vez. “Me apetece mucho correrlo”, dice el santurtziarra tras el estreno en Omán.

Alexander Vinokourov ha dicho que el Astana atraviesa serios problemas económicos. ¿Existe intranquilidad, cómo lo llevan?

-Hemos escuchado que hay problemas económicos. Hay algunos problemas técnicos de algún patrocinador y sabemos que tal vez tengamos que esperar algo con los pagos. Pero dentro del equipo todo está tranquilo, tenemos confianza y seguimos trabajando paras las próximas carreras. Esperamos que todo se solucione rápido y la temporada siga sin problemas.

Arrancó la campaña en Omán, ¿qué sensaciones le dejó la carrera?

-Para ser la primera carrera del año me he encontrado muy bien. Mejor de lo que esperaba. En ese sentido es el año que mejor empiezo. Hay que estar contento. El equipo ha hecho una carrera muy buena. He empezado con buen pie en el equipo, algo que siempre es importante. He sido de buena ayuda para el equipo y ahora sigo adaptándome.

Dice que ha empezado mejor que nunca. ¿Ha cambiado algo en su preparación?

-No he cambiado nada. Lo que pasa es que he podido entrenar bien. He cuidado la alimentación, las concentraciones del equipo también me han ayudado a entrenar con más calidad, y la veteranía se va notando. Conoces el cuerpo cada vez mejor y también cuenta la motivación del cambio de equipo. La conjunción de todo esto ha hecho que empiece mejor.

En Omán, dominaron. Ganaron la prueba, mejor imposible.

-Sí, eso esto te motiva muchos más y, sobre todo, cuando sabes que has contribuido al equipo para ganar. Saber que has aportado es importante para uno mismo. Empezar la temporada con buen pie es una gran motivación. Además, en el equipo existe buen rollo, hay un buen feeling y eso siempre ayuda.

¿Cómo se sintió a nivel personal?

-Me he visto competitivo y he podido estar a la altura de lo que el equipo me exigía. Personalmente, creo que he cumplido con las expectativas que había sobre mí. Me he visto con otro golpe de pedal. Cuando quedaban pocos corredores en el grupo estaba ahí y cuando te mandan tirar sabes que haces daño. Cuando estás en grupos reducidos, te ves competitivo.

Era una carrera que no conocía. ¿Qué le pareció?

-Desierto, calor y carreteras muy anchas. Me sorprendió que no hubiera público ni televisión. La verdad es que es una carrera muy buena para empezar porque no tiene el estrés que puede haber en Valencia o Andalucía. En ese aspecto es más tranquilo aunque te puedes pegar un par de calentones a tope. De allí he salido con otro golpe de pedal. Es cierto que la carrera es un poco rara, tal vez porque no estamos acostumbrados a correr en sitios así.

Se ha enrolado en uno de lo equipos más potentes. ¿Cómo ha sido su adaptación?

-Realmente ha sido una adaptación fácil. Tienen un ambiente muy bueno y hay unos corredores como Miguel Ángel López, Luisle y Pello, que facilitan esa adaptación. Además hay muchos corredores italianos y con los kazajos no ha habido problemas, tienen muy buen rollo. Todavía tengo que aprender la forma de correr del equipo, es diferente.

¿Cuál es la mayor diferencia que ha notado respecto a Dimension Data?

-Tal vez la forma de correr. En Astana corren siempre muy juntos y cogen la responsabilidad. Es un equipo valiente. Nada conservador. No existen dudas a la hora de tirar. Como bloque somos uno de los mejores equipos. A Astana le gusta ir al ataque.

¿Ha subido el nivel de exigencia?

-El equipo no me ha dicho nada en ese sentido, pero personalmente creo que es un momento en mi carrera para mejorar. El año pasado hice una temporada muy buena y quiero mantener ese punto de calidad. No creo que el equipo me tenga que pedir nada. Yo soy exigente conmigo mismo.

¿Qué esperan de usted?

-Quieren que sea un hombre importante para apoyar a los líderes. Por mi forma de correr puedo pasar bien la montaña y soy constante rodando. Puedo ser un corredor todoterreno y en las clásicas tal vez tenga mi oportunidad. En caso de que entré en alguna fuga, la idea es aprovechar al máximo las opciones que pueda tener.

El Astana casa con su carácter guerrillero.

-Sí. Es lo que más me gusta del equipo. Es una escuadra que siempre va a la ataque y es valiente. Si lo intentas y luego sale mal, pues sale mal, pero no que sea por no intentarlo. En ese aspecto me identifico mucho con esa forma de correr.

¿Le ha sorprendido algo de su nueva formación?

-Lo que más me ha impresionado es lo grande que es. Dimension Data era grande pero Astana lo es mucho más. Es un equipo muy grande y tiene mucha historia.

¿Ha cambiado la forma de trabajar respeto a su anterior formación?

-No. La forma de entrenar es muy parecida. Es sota, caballo y rey. Sí es cierto que en las concentraciones son más estrictos y la forma de trabajar resulta un poco más exigente. Hemos empezado la temporada realmente rápido. Vinokourov quería que fuéramos rápidos desde el comienzo.

El año pasado venció una etapa en el Giro. ¿Cuál es su objetivo este curso?

-Sobre todo, hacer una buena Itzulia. También quiero hacer muy buenas clásicas de las Ardenas. Evidentemente, también quiero afrontar el Tour con buen pie.

Se estrenará en el Tour, ¿le apetece?

-Sí, sí. Después de siete años como profesional, llevo cinco grandes vueltas, dos Giros de Italia y tres Vueltas a España. Ha llegado el momento del Tour. Toda la gente me dice que es una carrera que me puede ir bastante bien. Es el momento de vivirla. Es el momento ideal para poder conocerla. Es una carrera con estrés, con velocidad… La diferencia respecto a otras carreras es que van 200 corredores a su máximo nivel. Eso es lo que hace que sea una carrera especial y diferente.

¿No le da pena no correr el Giro?

-Sí y no. No correrla me da la oportunidad de poder llegar bien al Tour. Esa es la idea. Puede ser muy importante teniendo otro año de contrato ir al Tour.

También mira a las clásicas de las Ardenas.

-El año pasado creo que hice unas buenas clásicas. Las clásicas son carreras muy exigentes y nunca sabes cómo te va a ir, pero creo que se adaptan a mis características. Quiero llegar bien de forma al mes de abril, para la Itzulia y las clásicas. Antes correré la París-Niza y la clásica San Remo, que quiero conocer. Me gustaría rendir bien en las Ardenas.

¿Acudirá con galones a las clásicas?

-Me lo tendré que ganar. Si llego con buen nivel, supongo que me darán lo oportunidad porque saben que puedo andar en esas carreras, que se adaptan a mis características. Estamos tres corredores que podemos estar adelante y ya se verá quién es el que mejor está.

En su día Astana se entregó al liderato de Nibali, después al de Aru, ¿posee Miguel Ángel López ese ascendente sobre el grupo?

-Como bloque creo que somos muy, muy potentes. Tenemos un equipazo. En cuanto a los líderes, Miguel Ángel López ha trabajado muy bien y este año dará un paso adelante y Fuglsang también ha empezado muy bien. Tenemos dos grandes líderes a los que tenemos que apoyar.

¿Qué función le tocará desempeñar para ellos?

-Estaré con los dos, no estoy asignado a un líder en concreto. Dependerá del calendario. Luego sí iré con el equipo del Tour. Veremos las etapas juntos. En Suiza estará el equipo del Tour. Cuando acabe el primer bloque de la temporada me centraré en el equipo que vaya al Tour.

Coincide con Pello Bilbao en el equipo. Una ayuda, supongo.

-La verdad que en carrera vamos a coincidir muy poquito. Pero estando en casa entrenamos juntos y es un gran apoyo. En la concentración, a la hora de adaptarte y conocer el equipo, Pello ha sido muy importante. Además me ayudó a que me decidiera por el Astana. Me comentó cómo era el equipo y su opinión me sirvió para firmar por el equipo.

El salto de la Fundación Euskadi al profesionalismo abre más opciones a los corredores vascos.

-Es una gran noticia. Ojalá la Fundación Euskadi y el Euskadi-Murias, los dos equipos, sigan creciendo, vayan para arriba y se puedan mantener ahí. A ver si conseguimos tener lo que tuvimos en Euskadi.

Mikel Landa es la gran esperanza del ciclismo vasco. ¿Qué se puede esperar de él?

-Ha empezado muy bien. Es un corredor que hay que tener en cuenta. Seguro que lo va a hacer muy bien. Si no rasca una grande, cerquita va a estar. El año pasado hizo cuarto en el Tour. Hacer cuarto en el Tour es estar muy cerquita del ganador, así que, por qué no, además después de hacer el Giro. Ha estado cerca de un Giro y de un Tour, no sería algo que nos cogiera por sorpresa si lo ganase.

¿Cuál es su opinión sobre el caso Froome?

-Cuando se resuelva todo, daré mi opinión.

Fuente: www.deia.com

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