Posted by on 16 marzo 2018

El martes, después de desayunar, empecé a sentirme mal del estómago. Cogí la bicicleta y me encontraba débil. Diarrea, malestar… Y aunque ahora estoy un poco mejor, hemos decidido no tomar el vuelo de las 15.00 y quedarme aquí para preparar bien la Vuelta al País Vasco”, nos cuenta Omar Fraile (Astana), baja en la Milán-San Remo. Se alista a la dieta blanda. Será sustituido en la alineación por el noruego Truls Korsaeth.

El corredor vasco (Santurce, 1990), que participó del etapón final de la París-Niza en el único día que tuvo libertad de movimientos. Se marchó con David de la Cruz, vencedor de la etapa y Marc Soler, que se llevó la general con su maniobra. Él, ni una cosa ni la otra, pero demostró una gran forma y su confirmación en la alineación del Astana para debutar en la clásica de 291 kilómetros del próximo sábado.

Ahora ha decidido tomarse un descanso. Hacer una carrera tan larga con el mal tiempo que se anuncia y los efectos de un virus en el cuerpo no era aconsejable. “Mejor preparar bien la Vuelta al País Vasco”.

“No es la carrera que más me convenía, pero me encontraba bien, en un momento de gracia en el que te van las piernas y con la lluvia que anuncian, nunca se sabe..”, mastica Fraile su pequeña decepción.

En su equipo formarán un “Michael Valgren que ha hecho una París-Niza increíble, aunque su trabajo no se haya podido apenas ver” y “Davide Villella, que también ha estado espléndido trabajando para Miguel Ángel López en la Tirreno”.

Ya que no podemos hablar de la Milán-San Remo y la Vuelta al País Vasco, donde espera volver por sus fueros, queda aún un poco lejos, miramos al pasado reciente. París-Niza. Fraile ha hecho una carrera fantástica, trabajando para Luis León Sánchez, quien perdio su maillot de líder en La Colmiane, en un día muy malo. “Yo también confiaba mucho en él, pero también sabemos que la lluvia y el frío nunca le han ido bien. Hizo un día muy malo y tenía las patas temblando.Como es normal, no estaba contento después de ese mal día, pero este deporte es como es”, cuenta Fraile. “Se iba a tope en las bajadas, con lluvia. Fue un día tremendamente malo”.

Fraile, que se ha entrenado en casa, “todo el mes bajo la lluvia” después de regresar del Tour de Omán, estuvo siempre delante, bien con sus líderes, Luisle y Jakob Fuglsang, o bien solo, el último día de gloria, con cinco españoles en la disputa de la etapa y de la general. “En principio también tenía que estar pendiente de Jakob, pero se cayó y entonces tuve libertad para hacer mi carrera”, recuerda Omar Fraile. “Para esto estoy: para trabajar, que no me importa en absoluto, y cuando se pueda, intentar aprovechar mis oportunidades”.

En cabeza de carerra, tres amigos: Omar, David y Marc. “Estuvimos toda la semana hablando, cuando la carrera iba más tranquila y lo permitía. Pero luego somos rivales, está claro. “Marc no nos dijo nada de que no iba a disputar la etapa. No hacía falta, era evidente por sus relevos más largos y por la situación de la carrera. Es un corredor muy metódico en los entrenamientos, me dice la gente cercana a él que lo hace todo súper profesionalmente. Va dando pasos de gigante, pero no debemos meterle presión. Atacar como lo hizo a 50 kilómetros es reflejo de los valiente que es y de las piernas que tiene”.

Esa etapa de la París-Niza y otros resultados indican que aún hay recorrido en la senda de los Purito, Contador y el aún campeonísimo Valverde. “El tema del relevo…”, dice como cansado del asunto. “Evidentemente, hay relevo, pero los resultados increíbles y el espectáculo que nos han dado esos corredores es muy difícil de repetir. Pero hay corredores para seguir disfrutando de este deporte”.

Fuente: www.marca.com

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